Como digo el mal nos acecha cada día, se muestra, nos domina. O se esconde y nos utiliza para persistir entre nosotros. Pero el mal no debería ser destino. El hecho de que un villarteño llegará a ser devorado por el mal -a cientos de kms de su hogar- nos inquieta y desasosiega. Nos lleva a pensar que nunca podemos huir de él, que si el mal se disfraza de lobo nos perseguirá durante años y vidas; y que si los hombres buenos no se revelan ante el mal el dolor rebosará, tiñendo Europa, continentes y almas.
http://www.hoy.es/prensa/20070916/regional/extremenos-murieron-campo-concentracion_20070916.html
¿Cómo llegó un villarteño a tal infierno? Pues solo sabemos que llegó como exiliado, no hemos encontrado mucha más información. Si murió allí con tan solo 28 años implica que salió mucho antes de Villarta. Tener en cuenta la época: los caminos –mi abuelo tardaba un día en ir a Horcajo-, la escasez de vehículos, la imposibilidad de llevarte nada (saber que si dejas el pueblo será para no volver) y añadirle la guerra civil, el exilio y verte obligado a ir a otro país –insisto hoy en día es normal, pero verlo con ojos de otra época- con las dificultades del idioma y la percepción de Extranjero (español) = amenaza.Tal vez historia lejana en el tiempo, pero nos acerca a la incertidumbre de la que a menudo nos olvidamos.
Si Vicente Ferrera pudo acabar en un campo de exterminio nazi ninguno estamos a salvo del mal y sus tribulaciones.
Especial agradecimiento a Juan Carlos Molina, sin cuya atención no habriamos tenido conocimiento de esta historia y de muchas otras.
Para más información añado otros enlaces
http://politica.elpais.com/politica/2015/04/27/actualidad/1430155065_075348.html
http://noticias.lainformacion.com/politica/elecciones/wert-garantiza-a-tarda-el-reconocimiento-juridico-de-los-republicanos-espanoles-victimas-de-mauthausen_GGQBzVFFGcRvme0X0z0IM3/
http://cadenaser.com/programa/2015/04/28/la_ventana/1430215504_921230.html

