Ya con menos gente en la capital, vamos recogiendo las fiestas; muchos concursos para el lunes y la vida se traslada al cuartel.
Por la mañana el concurso gastronómico, este año el ajoblanco como referente de nuestra cocina.
En la sobremesa torneo de ajedrez y damas. Cada vez hay menos participantes adultos –podría excusarme en que el lunes muchos se fueron, pero la cuatrola desmentiría mi autocomplacencia como organizador-. Por contra, cada año vienen más pequeños y con más ganas. Este año me enteré que varios de ellos van a clases extraescolares a raíz de este torneíllo nuestro. Eso mola, que por algo en lo que tu colaboras los niños descubran y se piquen en el ajedrez mola (gracias).
Dos de ellos: María y Andrés dominaron el torneo y en breve nos dominarán a los grandes.
Las disputas duraron toda la tarde y más allá de ganadores se pasó una buena tarde.
fotos propias, espero que se note que estaba Paco cerca. De lo contrario, lo siento. No doy más de sí.