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viernes, 4 de julio de 2014

Los barracones de El azorejo

barracones
  Hoy os propongo hablar de unas ruinas y un presente.  Del origen de los pinos que hoy nos rodean, y de Los barracones que se asientan bajo la torre de El azorejo.
  Antes de nada pedir disculpas, si me equivoco o es exacto lo que aquí escribo, es a lo que he llegado a través de conversaciones, dándolas siempre por ciertas y sin apenas documentarme fuera de esos relatos.
  Como muchos sabéis me atraen las ruinas –me recuerdan a mi vida- así que no pude pasar al lado de Los barracones sin pararme a hacer fotos, entrar y preguntarme por ese pequeño poblado a mitad de camino entre el Bohonal, Helechosa y Villarta.
Pensaba en El hornillo y en cortijos diseminados por sierras herencia de tradición o refugios de pastores, pero su extraña disposición (cabañas en línea encima de unas peñas) me intrigaba.
 Pues resulta que el origen de los barracones esta en los pinos; y el origen de los pinos que nos rodean está en el Plan Badajoz (allá por 1952), se repoblaron todas nuestras sierras con pinos, pero claro esos pinos no se plantan solos. Había una autentica población itinerante de jornaleros que hacían el trabajo. Trabajadores que no eran de la zona, que comían donde trabajaban y dormían al raso –o en improvisadas cabañas hechas por ellos- y al ser a destajo no se permitían alejarse de sus pinos.
Con semejante población flotante, ligados a sus sierras, surgió la oportunidad de comercio. De llevarles el pan, utensilios  o ropa. Los barracones eran el lugar destinado a los comercios, a donde se dirigían los jornaleros para comprar.
Hoy se ha rehabilitado parte de ellos como refugio forestal, el resto se ha dejado en ruinas (obviamente yo prefiero estas últimas). Y ya no hay vez que mi bici me lleve allí y no imagine las fatigas que tuvieron que pasar aquellos jornaleros, día y noche a la intemperie para ganarse un jornal (que imagino escaso).
*disculpadme que sea parco en detalles, prefiero quedarme corto que mentir sin querer porque los relatos me hayan engañado a mi. Ya me contareis en comentarios –o en correo electrónico- vosotros que seguramente sabéis más que yo.

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Segun conocimiento directo de
persona, que lo vivió, en el año
de 1954, la población flotante, en esas circunstacias, se aproximaba a 3.800 personas.
de varios puntos de la geografia.
Era en su conjunto, una ciudad
como si de una nueva colonizacion
se tratara.

Anónimo dijo...

y hay hizo su fortuna el tio Aurelio, y cambió la panaderia de la cuesta a su hubicaciono actual.

Anónimo dijo...

En primer lugar, aunque no le importe a nadie, mi vida eso si que es una ruina, y en segundo que mal se lo monto mi abuelo que en esa época se dedicaba a ir con burros a por "tierrablanca" al Horcajo y revenderla en Villarta, oficio que no le dio pa' na, si hubiese tenido olfato comercial y se hubiese dedicado a llevar el pan a esos pobres jornaleros se hubiese forrado y tal vez mi vida no sería tan ruinosa.
Un saludo.

Anónimo dijo...

jodé!! 3.800 es bastante más que varios pueblos de ahora juntos.